Antonio Canova y Élisabeth Louise Vigée Le Brun fueron dos artistas muy importantes del Neoclasicismo, un movimiento artístico que se desarrolló en Europa a finales del siglo XVIII y comienzos del siglo XIX. Este estilo buscaba la belleza ideal, la armonía y la inspiración en el arte de la antigua Grecia y Roma.
Antonio Canova nació en Italia en 1757 y fue uno de los escultores más destacados de su época. Sus obras se caracterizan por su gran perfección técnica, elegancia y equilibrio. Canova trabajó principalmente con mármol y logró que sus esculturas parecieran suaves y llenas de vida. Entre sus obras más famosas se encuentran Psique reanimada por el beso del amor y Las Tres Gracias.
Élisabeth Louise Vigée Le Brun nació en Francia en 1755 y fue una de las pintoras más importantes del Neoclasicismo. Destacó especialmente como retratista y es conocida por haber sido la pintora oficial de la reina María Antonieta. Sus retratos se caracterizan por mostrar a las personas de forma elegante y natural, resaltando su personalidad.
Ambos artistas vivieron en una época de grandes cambios históricos, como la Revolución Francesa. Sus obras reflejan los ideales del Neoclasicismo y tuvieron una gran influencia en el arte europeo.
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