La última semana de enero, con motivo del Día Escolar de la Paz y la No Violencia, nuestro colegio se ha convertido en un auténtico laboratorio histórico. Cada curso de Educación Secundaria ha trabajado la paz desde una perspectiva diferente… y todas igual de fascinantes.

En 1º ESO, el tema central ha sido la Pax Romana. Durante aproximadamente dos siglos, Roma experimentó una etapa de notable estabilidad política, crecimiento económico y relativa calma social, lo que permitió un desarrollo interno sin precedentes. Aunque no estuvo exenta de tensiones y conflictos, esta estabilidad favoreció la construcción de infraestructuras —como calzadas, monumentos y núcleos urbanos— que han perdurado hasta nuestros días. El alumnado ha podido comprender cómo este contexto de equilibrio contribuyó de manera decisiva a la expansión y cohesión del mundo romano.

Los cursos de 2º y 3º ESO han investigado a ganadores del Premio Nobel de la Paz, ese reconocimiento que se concede a personas u organizaciones que han trabajado para resolver conflictos, defender derechos humanos o promover la convivencia. Nelson Mandela, Naciones Unidas, Cruz Roja… nombres distintos con algo en común: todos demostraron que la paz no es pasividad, sino esfuerzo, valentía y compromiso.
En 4º ESO  han estudiado la Paz de París de 1919, un tratado tan mal diseñado que sembró el camino hacia la Segunda Guerra Mundial. Y también la famosa política de apaciguamiento, ese intento de evitar conflictos cediendo ante los regímenes totalitarios… que terminó demostrando que rendirse ante la injusticia nunca trae verdadera paz.